Truss en eventos: mucho más que una estructura técnica

Del soporte técnico al recurso creativo para diseñar y construir espacios en eventos

Hay elementos que forman parte de los eventos desde hace muchos años y que, precisamente porque estamos tan acostumbrados a verlos, muchas veces pasan desapercibidos.

Las estructuras truss son una de ellas. Estamos tan familiarizados a verlas sosteniendo focos, pantallas, altavoces y otros elementos técnicos, hasta el punto de que muchas veces ni siquiera reparamos en ellas. Sin embargo, su uso está evolucionando y, especialmente en la organización de eventos de exterior, las estructuras de truss se han convertido en una tendencia cada vez más presente, no solo como soporte técnico, sino también como recurso para diseñar y construir espacios.

En uno de mis últimos proyectos, un cliente nos planteó un reto muy concreto: necesitábamos crear una zona de sombra en un espacio exterior rodeados de palmeras patrimonio de la humanidad y donde el viento podía jugar en nuestra contra.

La primera opción podría haber sido recurrir a una carpa o a algún sistema convencional de sombreado, pero las características del espacio y el propio planteamiento del evento nos hicieron buscar otra solución que como puedes imaginar fue optar por una estructura de truss.

El resultado cumplió con el objetivo que el cliente necesitaba. Además de resolver una necesidad tan importante como proteger a los asistentes del sol, conseguimos que la propia estructura se integrara en el diseño del espacio de una manera muy armónica.

Esta experiencia me hizo pensar en cómo ha evolucionado el uso de estas soluciones estructurales versátiles en los últimos años y en las posibilidades que nos ofrecen actualmente a los profesionales de los eventos.

Del soporte técnico a la arquitectura efímera

Para quienes trabajamos en producción de eventos, el truss no es un elemento nuevo.

Estamos acostumbrados a verlo como soporte de focos, pantallas, altavoces y otros elementos técnicos. Su desarrollo dentro de la industria del espectáculo estuvo muy vinculado a las necesidades de conciertos, giras y grandes eventos, donde era necesario disponer de estructuras resistentes, modulares y fáciles de transportar y montar.

Pero con el tiempo, su utilización se ha ido ampliando.

Hoy podemos encontrar estructuras de truss en todo tipo de montajes, especialmente en festivales y eventos al aire libre: pórticos de entrada, estructuras para iluminación, soportes de pantallas, elementos de branding, cubiertas, zonas de sombra o incluso estructuras que forman parte de la propia escenografía.

Y creo que aquí está lo interesante.

El truss ha dejado de ser únicamente aquello que sostiene los elementos técnicos para convertirse, en muchas ocasiones, en parte de la arquitectura temporal del evento.

Cuando organizamos un evento en un espacio exterior, muchas veces partimos prácticamente de cero.

Tenemos un jardín, una finca, una explanada o cualquier otro espacio que no ha sido diseñado específicamente para acoger un evento y somos nosotros quienes tenemos que construir dentro de él los diferentes ambientes y servicios que vamos a necesitar.

En este contexto, disponer de una estructura modular prácticamente personalizable nos permite crear aquello que el espacio no tiene.

La sombra también forma parte del diseño del evento

Con el cambio climático pisándonos los talones, cuando organizamos un evento exterior, proteger a los asistentes del sol no debería ser una decisión que tomemos únicamente desde el punto de vista estético, sino desde el punto de vista vital para el bienestar y la experiencia del invitado.

No es lo mismo crear sombra para una zona de descanso que para un espacio de catering, una recepción o un lugar donde los asistentes van a permanecer durante varias horas. Y es precisamente esta versatilidad que nos ofrece las estructuras de truss que hace que sea un recurso muy interesante para cualquier tipo de evento.

Porque a veces una necesidad puramente funcional puede convertirse también en una oportunidad para mejorar el espacio.

Por eso, al igual que comentaba en mi artículo sobre la trayectoria solar en los eventos al aire libre, la orientación y el recorrido del sol son aspectos que debemos incorporar al diseño de la fase de producción.

Imágenes de la estructura truss previo al evento y durante el evento.

Pero detrás de una estructura bonita hay mucho trabajo técnico

Aquí creo que es importante hacer una distinción.

Que una estructura de truss pueda convertirse en un elemento muy atractivo visualmente no significa que podamos plantearla únicamente desde la parte estética.

Cuando colocamos una estructura en un espacio donde va a haber personas, la seguridad debe ser siempre la primera consideración.

Hay que conocer las dimensiones de la estructura, qué elementos vamos a incorporar, qué cargas tendrá que soportar, cómo se va a estabilizar y sobre qué superficie se va a instalar.

Y en exterior hay un factor que debemos vigilar especialmente: el viento.

Esta cuestión adquiere todavía más importancia cuando incorporamos lonas microperforadas, textiles, banners o cualquier otro elemento que pueda ofrecer una superficie de resistencia al viento.

No debemos valorar únicamente el peso de estos elementos, sino también cómo pueden afectar su superficie y configuración a la estabilidad del conjunto.

Como organizadores de eventos, no tenemos que hacer estos cálculos nosotros, ya que de eso se encargan los ingenieros en el proyecto técnico. Pero sí tenemos que asegurarnos de que se realizan cuando son necesarios y de que el proveedor dispone de los medios técnicos adecuados para validar la solución.

Por eso, antes de aprobar una estructura, me parece fundamental preguntar a nuestro proveedor de confianza cómo se va a realizar el montaje, qué sistema de estabilización se va a utilizar, qué cargas están previstas y qué condiciones meteorológicas puede soportar.

Son preguntas que forman parte de la producción y que no deberíamos dejar para el último momento.

El papel del ingeniero y la documentación técnica

Dependiendo de las características del montaje, su ubicación y la normativa que resulte aplicable, una estructura temporal puede requerir cálculos, planos, certificados o la intervención de un técnico competente.

Cuando hablamos de eventos abiertos al público, además, debemos tener en cuenta la legislación aplicable en cada territorio.

En la Comunitat Valenciana, por ejemplo, la Ley 14/2010 regula los espectáculos públicos, actividades recreativas y actividades socioculturales y contempla las instalaciones y estructuras eventuales, portátiles o desmontables ( ten en cuenta la legislación del lugar donde se vaya a realizar el evento).

Por eso, desde la organización y producción de cualquier evento, una de las tareas que considero vitales es comprobar con nuestro proveedor qué documentación necesita el montaje concreto y quién será el responsable técnico de validarlo.

El seguro también forma parte de la producción

En el caso de una estructura temporal como es un truss. El seguro de responsabilidad civil resulta especialmente importante porque estamos trabajando con elementos que pueden tener dimensiones y cargas considerables y que estarán instalados en un espacio ocupado por personas.

La legislación establece las obligaciones correspondientes en materia de responsabilidad civil y, en la Comunitat Valenciana ( lugar donde desarrollo gran parte de mi carrera profesional), la normativa exige disponer del seguro correspondiente para los espectáculos y actividades incluidos en su ámbito de aplicación.

Desde mi punto de vista, como profesionales del sector de los eventos, no deberíamos conformarnos con saber que un proveedor «tiene seguro». Debemos solicitar la documentación correspondiente y comprobar que la actividad que va a desarrollar está adecuadamente cubierta.

El montaje también necesita planificación

Hay otra parte de estas estructuras que muchas veces no vemos cuando contemplamos el resultado final: el montaje.

Una estructura de determinadas dimensiones puede requerir vehículos, maquinaria, personal especializado y unas condiciones concretas de acceso.

Por eso, cuando visitamos una localización, no basta con comprobar si físicamente cabe.

Tenemos que preguntarnos cómo llegará el material, dónde se podrá descargar, si el terreno permite trabajar correctamente, cuánto tiempo necesitaremos para el montaje y cómo vamos a coordinarlo con el resto de proveedores.

Una solución que abre muchas posibilidades

Lo que me parece más interesante de la evolución del truss es precisamente que nos permite trabajar el espacio de una manera diferente.

Podemos utilizarlo para crear sombra, pero también para generar una entrada, delimitar una zona o construir un espacio dentro de otro. O también para incorporar iluminación, pantallas o elementos de branding y conseguir que todos ellos formen parte de una misma estructura.

En eventos corporativos puede convertirse en un recurso para reforzar la identidad visual de una marca y, en festivales y eventos de exterior, permite crear espacios y ambientes en localizaciones que inicialmente no disponen de ninguna infraestructura.

Esto hace que la frontera entre producción técnica y escenografía sea cada vez más difusa.

Cuando las diferentes áreas de un evento trabajan de manera coordinada desde el principio, una solución técnica puede aportar también valor estético y experiencial.

Al final, se trata de que los elementos que necesitamos para que el evento funcione también formen parte de la experiencia que queremos crear.

Cuando una necesidad se convierte en una oportunidad

Y vuelvo al evento con el que comenzaba este artículo.

El reto inicial que nos planteaba el cliente parecía sencillo: necesitábamos dar sombra a un espacio exterior.

La solución fue una estructura de truss y, finalmente, aquello que comenzó como una necesidad puramente funcional terminó convirtiéndose también en una parte importante del diseño del espacio del evento.

No puedo contar mucho más sobre el evento, pero sí compartir esta reflexión porque creo que representa muy bien lo que está ocurriendo actualmente en el sector.

Cada vez utilizamos más las estructuras temporales no solo para resolver necesidades técnicas, sino para construir espacios, generar ambientes y transformar localizaciones.

El truss, que durante muchos años hemos asociado casi exclusivamente a la iluminación y al sonido, se ha afianzado como una herramienta más dentro del diseño y la producción de eventos.

Y cuando conseguimos que una estructura sea técnicamente segura, funcional y además esté integrada en la experiencia que queremos ofrecer al invitado, creo que es cuando realmente deja de ser un simple soporte y empieza a formar parte del evento.

*Las fotografías utilizadas en este artículo han sido extraídas de las redes sociales de TARSA.

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