“A voces” es una formación práctica que me brindó la oportunidad de no tener miedo a la hora de subirme a un escenario, explorar y practicar técnicas de comunicación, gestión del miedo, uso de la voz, inteligencia artificial, trabajar el sentido del humor…y mucho más.

“ A voces” una aventura que transforma tu forma de comunicar
La formación continua es esencial para el crecimiento y la evolución de cualquier profesional, especialmente en sectores dinámicos como la organización de eventos. En un entorno donde la comunicación juega un papel clave, es fundamental desarrollar habilidades que permitan transmitir ideas de manera efectiva y generar confianza en mis clientes, compañeros y proveedores.
Por esta razón, decidí realizar un curso de comunicación con el objetivo de fortalecer mis competencias en esta área. Como organizadora de eventos, la capacidad de expresarme con claridad, escuchar activamente y manejar situaciones imprevistas es crucial para garantizar el éxito de cada proyecto. Gracias a “A voces”, he mejorado mi capacidad de expresarme en público desde la seguridad y la serenidad de ser yo misma, sin crear ningún personaje, presentar propuestas de manera persuasiva y gestionar mejor la interacción con el público.


“Lo que al principio era un curso para desarrollar habilidades de comunicación, terminó convirtiéndose en un espacio de aprendizaje y conexión personal”
Además, en este fantástico proyecto trabajamos la gestión del miedo, el poder del uso de la voz, la importancia y aplicación del sentido del humor, el uso de la inteligencia artificial para la generación de contenidos y muchísimo más conceptos y técnicas que afortunadamente hemos disfrutado en un fin de semana a full time, la primera edición de los “A voces” o los bautizados como los conejillos de Indias .
“A voces” me ha enseñado a controlar esta sensación cuando me subo a un escenario:
Pararse frente a un público para hablar es una experiencia que mezcla adrenalina, nerviosismo y emoción. En el instante en que todos los ojos se posan sobre ti, el corazón late más rápido y la mente se llena de pensamientos sobre cómo empezar, si la voz me temblará o si las palabras fluirán con naturalidad. Hay un instante de duda, un vértigo momentáneo, pero al tomar aire y pronunciar las primeras palabras, la confianza empieza a tomar forma. Con cada frase bien estructurada, con cada gesto adaptado según el público y el objetivo, hace que el miedo se transforma en energía y conexión, hasta que, casi sin darte cuenta, te sumerges en el mensaje y en la atención de la audiencia, dejando atrás los temores iniciales.


No puedo cerrar este artículo, sin darle las gracias a Ester Martínez, por darme la oportunidad de haber participado en esta magnífica formación que ha sido un recargar energías, aprendizajes y conocimientos, rodeada de gente maravillosa.
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